La tradicional celebración del Sábado de Gloria tomó un giro simbólico en la colonia Obrerista, donde vecinos decidieron convertir la quema del Judas en una expresión de crítica social, al representar en el muñeco el “abandono político” que, aseguran, afecta directamente a la comunidad.
El evento contó con la participación del regidor de Monterrey, Gibran Ornelas, quien explicó que esta representación surgió como una forma de canalizar el sentir ciudadano ante la falta de cumplimiento de compromisos por parte de distintas autoridades.
Durante la convivencia, se destacó que problemáticas como la inseguridad, las fallas en servicios públicos y las carencias en sectores clave siguen siendo parte de las principales preocupaciones entre los habitantes.
A pesar del mensaje crítico, la jornada se desarrolló en un ambiente familiar y festivo, con actividades recreativas, música y dinámicas tradicionales. Niñas, niños y jóvenes participaron activamente, mientras las familias convivieron y compartieron antojitos típicos.
El edil subrayó la importancia de mantener un contacto directo con la ciudadanía, señalando que escuchar de primera mano las necesidades permite impulsar soluciones reales y efectivas.
Asimismo, mencionó que entre las principales inquietudes detectadas en diversas zonas de Monterrey se encuentran temas como el abasto de agua, el deterioro de la infraestructura urbana y los riesgos derivados de instalaciones eléctricas en mal estado.
Finalmente, reiteró que a través de brigadas comunitarias se busca acercar apoyos y servicios básicos a sectores vulnerables, con el objetivo de atender necesidades inmediatas y mejorar la calidad de vida de



