Por ahora, el juicio político de procedencia que se le sigue a Samuel García, es más «pelea política que legal».
Hasta ahora hay 19 expedientes de juicio político atorados y solo avanzan dos.
Y ya está claro que si Samuel pierde hay que convocar a una elección ordinaria en un máximo de seis meses.
La acusación es seria, triangulación de recursos para su beneficio personal. Si el Pleno junta 28 votos se declara la procedencia del juicio político.
Después va al Tribunal Superior de Justicia. Este último decide si lo destituye o lo inhabilita. y para el desafuero penal se necesitaría otro proceso aparte si la Fiscalía abre carpeta por lavado de dinero.
Y si solo queda en juicio político el Gobernador es destituido e inhabilitado.
Y el Congreso puede nombrar un Gobernador interino.
Hasta ahora solo los votos del PAN, PRI y PRD están asegurados. Falta que la bancada Morena de su brazo a torcer y que Mario Soto encuentre el rumbo perdido o de plano se pinte de naranja. De ser cierto Morena tendría que llamar al suplente de Soto para solucionar el problema




