La ciencia tiene la capacidad de transformar la manera en que entendemos la Tierra, pero también de despertar vocaciones y fomentar la resolución de problemáticas reales a las nuevas generaciones. Tuve la oportunidad de comprobarlo el pasado 5 de junio, al participar como jurado en la Gran Final de la Richmond Solution Science Fair 2026, celebrada en el Museo del Noreste de Monterrey.
Durante la jornada, estudiantes primaria de distintos estados de México presentaron proyectos científicos desarrollados a partir de preguntas que surgieron de su curiosidad y de problemas observados en su entorno. Como jurado, mi trabajo consistió en evaluar cada propuesta con base en criterios relacionados con el método científico, el análisis de resultados, la vinculación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el impacto potencial de sus hallazgos. ¿Mencioné que todos los niños presentaron sus proyectos en inglés? Fue impresionante ver cómo a tan corta edad fueron capaces de presentar, explicar y defender sus investigaciones en un segundo idioma.
También me impresionó fue la diversidad de temas abordados. Desde investigaciones sobre la duración del gel antibacterial, la posibilidad de medir el tiempo mediante la observación de las estrellas, la generación de electricidad a partir de frutas o el lenguaje de las hormigas, hasta propuestas orientadas a la salud, la agricultura y el cuidado del medio ambiente. Incluso hubo un proyecto donde desarrollaron su propia fórmula de protector solar, con base en comparaciones de los expuestos en el mercado vs. la fórmula desarrollada, lo mejor de este proyecto es que se producía a bajo costo con el fin de ser accesible y asegurar una mejor salud en la piel de cualquier persona. Todos los proyectos reflejaban horas de trabajo extraescolar, curiosidad, observación, experimentación y aprendizaje.
El proceso de las niñas y niños fue bastante similar a la labor de un científico ya adscrito y con experiencia, desde plantear una pregunta, hacer experimentos, comprobar hipótesis, conocer los beneficios de la investigación hasta presentar los resultados ante otros investigadores para nutrir el trabajo.
Esta experiencia me hizo recordar el por qué hacemos investigación y hacia dónde debería estar orientada. En un sector en el que cada vez son más evidentes los pensamientos generacionales y la necesidad de la frescura de las nuevas generaciones, ferias como esta no solo buscan premiar proyectos destacados, sino que construyen confianza, pensamiento crítico, la sana convivencia y el respeto a los trabajos de los demás.
Asimismo, Richmond Solution Science Fair demuestra que el talento joven existe en todo México, y se encuentran interesados en enfrentar desafíos relacionados con el cambio climático, la sostenibilidad, la salud y la gestión de los recursos naturales.
Deliberar entre tantos buenos proyectos fue verdaderamente un reto, que en conjunto con la Dra. Trish Lina y el M.C. Fabián Garza, evaluamos con base en diversos aspectos de la investigación en conjunto. Mientras esto ocurría, los pequeños investigadores recorrieron el Paseo Santa Lucía y conocieron el Museo del Horno 3 en Fundidora.
El día concluyó con la premiación y participación de la astronauta mexicana Katya Echazarreta, quien compartió con los asistentes su experiencia en la exploración espacial y el camino que la llevó a convertirse en la primera mujer mexicana en viajar al espacio. Incluso conoció a los ganadores de esta edición.
Celebro a Maite, el primer lugar con su proyecto From Space to Earth: How Suncreen protects us from uv radiation. Felicito a Gustavo con su segundo lugar con el proyecto Eggshells are more tan just trash?. Felicito también a Sofía con su proyecto How can antibacterial gel last for longer?, por el tercer lugar. Envío un abrazo en la distancia y una enorme felicitación para todas las científicas y científicos que participaron, el llegar al Top 10 nacional, entre más de 60 propuestas, ya es un gran mérito.
Aunque mi papel era el de jurado, me llevé la sensación de haber sido también aprendiz de ustedes, de sus preguntas, de su entusiasmo y de su forma de ver el mundo. Gracias y nos vemos el próximo año en Guadalajara.
Facebook/Instagram/Tiktok: @lageoloca
Te puede interesar: El patio de mi casa es particular ¿Qué ocurrió en Michoacán? – Identidad NL






