¿Samuel García ya entró en modo campaña? El gobernador perdió la paciencia y lanzó un duro ataque contra Andrés Mijes. Pero hay un detalle que muchos le están recordando…
Dice el refrán que «para tener la lengua larga hay que tener la cola corta».
En política no hay casualidades. Justo un día después de que los alcaldes de oposición le hicieran montón a Samuel García en el mismísimo Palacio de Gobierno y de que los precandidatos de Morena presentaran un exhorto para impedirle pedir licencia con el fin de lanzarse como diputado federal, la cólera le llegó al mandatario de Nuevo León.
El blanco fue uno de los punteros de Morena para la candidatura al Gobierno del Estado: Andrés Mijes.
Samuel lo llamó malagradecido, insinuó que los recursos enviados para una obra no se utilizaron adecuadamente y aseguró que abandonó el municipio para dedicarse a la campaña interna de Morena.
Pero surge una pregunta inevitable: ¿acaso no era lo mismo que Samuel pretendía hacer cuando buscó la Presidencia de la República?
¿O cuando pidió un mes de «Modo Party», mientras el estado seguía con obras inconclusas y proyectos que hasta hoy enfrentan falta de recursos para terminarse?
El problema es que aquí no aplica aquello de repetir una mentira hasta convertirla en verdad.
Los tintes electorales se alcanzan a ver desde lejos. Todo apunta a una estrategia para debilitar a quienes podrían convertirse en un obstáculo para el candidato o candidata que Movimiento Ciudadano impulse rumbo a la gubernatura en 2027.


