Tres Gobernadores y un reloj que llega a Diciembre
El plazo fatal más bravo del Congreso local vence el 20 de diciembre del 2026, razón por la cual tiene que extinguir INFONL y crear el nuevo modelo de transparencia.
Si no, “cae en omisión legislativa” y multa. Llevan dos años con “el instituto cojo”, con solo dos comisionados.
El segundo plazo fatal es reformar el artículo 221 de Responsabilidades que dejaron mal desde 2021. También tiene que salir este periodo septiembre-diciembre.
Y ahora, desde la óptica de Curul 43, hay tres gobernadores y un reloj que llega a diciembre.
Y ahora Nuevo León no tiene un Gobernador. Tiene tres y uno trae fecha de caducidad.
El primero despacha en Palacio y gobierna vetando. Sin presupuesto y con pura Reconducción.
El segundo despacha en el Congreso. Gobierna con 28 votos.
El tercero despacha en Monterrey. Adrián de la Garza, gobierna ejecutando.
$2,300 millones sin deuda, 170 calles, Regio Ruta y C4.
Mientras los dos de arriba se pelean por cómo gastar, el ya gastó.
Pero el segundo Gobernador, el del Congreso, trae un problema que lo puede tumbar: la Corte le puso plazos fatales.
Tienen los votos para frenar a Samuel, pero no los tienen para ponerse de acuerdo entre ellos.
PRIAN quiere un órgano autónomo. MC y Morena lo quieren mandar a la Contraloría.
Y como dato complementario que lo dice todo: mientras el Congreso corre contra reloj, Adrián tuvo que denunciar penalmente al Estado por $313.5 millones que no le han entregado a Monterrey. El municipio que sí ejecuta, cobrándole al Estado que solo veta.
Este es el retrato: un Gobernador que veta, otro que no acuerda y uno que pavimenta y además cobra.
En resumen, todos están jalando para su lado y en medio el ciudadano, viendo cómo se pelean por 140 mil millones que nadie ejerce bien.
Por José del Real