Condonaciones sin Tesorero no sirven
De nada sirven las condonaciones si no hay Tesorero. Y Samuel García no ha movido un dedo para nombrarlo.
Faltan 33 días para el 20 de noviembre y el Gobernador llega a la fecha límite con el mismo vicio de origen que arrastra desde 2023: un encargado del despacho en la Tesorería, no un Tesorero.
El miércoles 21 de octubre va a presentar en Tesorería su Paquete 2027 con bombo y platillo.
Sin impuestos nuevos, sin aumentos, con el programa “Ponte Nuevo, Ponte al Corriente”.
Condonación total de Agua y Drenaje, perdón, ISN, refrendos, placas, multas, recargos, intereses, créditos fiscales, cuentas embargadas.
Todo.
Suena bonito. Es un caramelo en año electoral. “Pero es humo si no hay Tesorero”.
Se lo dijeron desde el 2 de septiembre. Le vaciaron la mesa, el PRI, el PAN, PRD y Morena, y no fueron a la reunión que convocó Ulises Carlín, el encargado.
Y no fueron por una razón jurídica, no política: cualquier condonación, cualquier descuento, cualquier programa que firme un encargado de despacho y no un Tesorero ratificado por el Congreso, es impugnable. Se cae en el primer amparo.
Y Samuel lo sabe, por eso no lo ha nombrado.
Nombrar Tesorero implica una propuesta, sentarse a negociar, ceder, aceptar candados, aceptar que el dinero del agua se quede en el agua y que los mil 700 millones que le debe a los 51 alcaldes se paguen.
Implica también soltar el control total de la chequera en el año en que se juega una gubernatura.
Para acabar pronto, “prefirió el show”. El Quinto Informe sin ir al Congreso. La entrega de libros fuera de plazo por Miguel Flores y el anuncio de condonaciones, agarrándose de la reforma de la 4T en la Cámara de Diputados. Todo sin un responsable legal que firme.
Esto es, pues, “una inocentada anticipada” a los empresarios y al pueblo, un regalo navideño engañoso al 28 de diciembre, pues.
Texto: José del Real