Inseguridad, diésel y peajes ahogan al transporte de carga; Víctor Pérez exige respuestas
El diputado federal advirtió que el sector enfrenta problemas estructurales y llamó al Gobierno Federal a abrir el diálogo ante el paro nacional anunciado por transportistas.
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La inseguridad en las carreteras, el aumento de los costos operativos y las cargas fiscales mantienen bajo presión al autotransporte de carga en México, un sector clave para el abasto de mercancías y el funcionamiento de la economía nacional.
Ante la decisión de representantes del gremio de impulsar un paro nacional para exigir atención a sus demandas, el diputado federal Víctor Manuel Pérez Díaz llamó a las autoridades federales a atender las preocupaciones de los transportistas y convertir el diálogo en soluciones concretas.
El legislador sostuvo que las dificultades que enfrenta el sector no son nuevas y recordó que, desde hace varias legislaturas, se han señalado en la Comisión de Comunicaciones y Transportes diversos problemas estructurales que requieren medidas efectivas.
Inseguridad y costos presionan al sector
Entre las principales preocupaciones, Pérez Díaz destacó los robos de mercancías, las agresiones y los secuestros de operadores en las carreteras, situaciones que ponen en riesgo la integridad de los trabajadores, generan pérdidas económicas y elevan los gastos de operación.
A estos problemas se suman las condiciones de la infraestructura carretera, cuyo mantenimiento, modernización y ampliación consideró fundamentales para reducir accidentes, mejorar la seguridad vial y garantizar el traslado oportuno de mercancías.
El diputado también señaló el impacto del precio del diésel, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los combustibles, las limitaciones en los incentivos fiscales y las dificultades administrativas.
Asimismo, advirtió que los gastos por peajes y las restricciones para acreditar o deducir los pagos correspondientes representan una carga adicional para los transportistas.
De acuerdo con el legislador, estas condiciones afectan tanto a los pequeños transportistas que dependen de una o pocas unidades para sostener a sus familias como a las empresas que operan grandes flotas y generan miles de empleos.
Pide acuerdos concretos, no promesas
Pérez Díaz consideró que las autoridades no deben minimizar las exigencias del sector ni tratar la situación como un conflicto pasajero, pues la decisión de suspender actividades para ser escuchados refleja la necesidad de atender sus demandas.
Subrayó que el diálogo debe traducirse en acuerdos verificables, responsables identificables y acciones concretas, en lugar de limitarse a reuniones o compromisos sin seguimiento.
También señaló que la labor legislativa implica revisar el marco jurídico, identificar deficiencias y vigilar que las decisiones públicas respondan a las necesidades reales de los sectores productivos.
Presupuesto 2027, oportunidad para atender las demandas
El legislador destacó que la discusión presupuestaria para el ejercicio fiscal 2027 representa una oportunidad para impulsar medidas que contribuyan a mejorar las condiciones del autotransporte.
En ese sentido, planteó la importancia de analizar la política fiscal, los incentivos y las facilidades administrativas, considerando sus efectos en los costos de operación, el empleo, los precios y la competitividad nacional.
Finalmente, afirmó que desde la Comisión de Comunicaciones y Transportes continuará dando seguimiento a la problemática y respaldando la necesidad de que las autoridades atiendan las demandas del gremio.
“El transporte de carga no pide privilegios: exige condiciones para trabajar con seguridad, certidumbre y viabilidad económica”, sostuvo el diputado, al enfatizar que escuchar a los transportistas significa atender a uno de los sectores fundamentales para el funcionamiento de México.