Monterrey se vistió de catrina! Desfile de Calaveras reúne a 100 mil espectadores
En Monterrey el Día de Muertos no solamente se recuerda: también se canta, se baila y se celebra.
Más de 3 mil 400 participantes llenaron de música, color y tradición las calles del centro regiomontano durante la séptima edición de “Regios hasta los Tuétanos”, que rindió homenaje a cinco personajes que dejaron huella en la historia de la ciudad.
MONTERREY, NUEVO LEÓN, 25 DE OCTUBRE DE 2026.— Entre catrinas, calaveras, danzas prehispánicas, comparsas y carros alegóricos, el centro histórico de Monterrey se convirtió en un gran escenario para celebrar la vida y recordar a quienes dejaron huella en la identidad regiomontana.
La séptima edición del Desfile de Calaveras “Regios hasta los Tuétanos”, organizado por Jardines de Juan Pablo, Centro Integral de Atención Funeraria, congregó a una afluencia estimada de 100 mil espectadores y alrededor de 3 mil 400 participantes, quienes hicieron de esta jornada una fiesta de cultura, tradición y orgullo norteño.
Desde familias completas hasta pequeños fascinados por los disfraces, miles de personas se dieron cita para disfrutar de una celebración gratuita que, desde 2018, busca mantener vivas las tradiciones del Día de Muertos y acercarlas a las nuevas generaciones.



Entre catrinas, música y tradición
El desfile arrancó a las 4:00 de la tarde frente al Museo MARCO, luego de la ceremonia inaugural y el tradicional corte de listón. Una danza prehispánica abrió paso a la emblemática catrina, que marcó el inicio de un recorrido en el que no faltaron los colores, la creatividad y las expresiones artísticas.
Las calles del primer cuadro de la ciudad se llenaron de personajes alusivos al Día de Muertos, vestuarios elaborados y propuestas que combinaron la tradición mexicana con el talento de agrupaciones artísticas y participantes.
El ambiente festivo acompañó a los contingentes hasta la calle Zaragoza, frente al Palacio Municipal de Monterrey, donde concluyó el recorrido tras una tarde dedicada a celebrar las raíces culturales de la región.
Cinco historias que siguen vivas en la memoria de Monterrey
Más allá del espectáculo visual, uno de los momentos más significativos fue el homenaje a cinco personalidades que forman parte de la historia y la memoria colectiva de la ciudad.
Entre los homenajeados estuvo Don Eugenio Garza Sada, reconocido por su legado empresarial, educativo y social; el futbolista Antonio “El Tano” De Nigris, recordado por su trayectoria y pasión por el balompié; y Joel Sampayo Clímaco, conocido como “El Reportero del Aire”, referente del periodismo regiomontano.
También se rindió homenaje a Francisco “Paco” Caballero, por su contribución a la tradición gastronómica de El Pipiripau, y a María Luisa “Lulú” Pedraza, figura representativa de la cocina norestense y la televisión local.
Los reconocimientos dieron al desfile un sentido especial: recordar que, aunque la muerte forma parte de la vida, las historias, aportaciones y recuerdos de quienes nos precedieron permanecen en la comunidad.



Una fiesta construida en comunidad
La ceremonia inaugural fue encabezada por José Santana Cuéllar, director general de Jardines de Juan Pablo, y Magaly Meyer Guzmán, presidenta del Consejo de la institución, acompañados por representantes del Gobierno de Monterrey, el Festival Internacional de Santa Lucía, CANACO-SERVYTUR Monterrey y CANIRAC Nuevo León.
La organización destacó la participación de familiares y representantes de las personalidades homenajeadas, así como la colaboración de instituciones, empresas patrocinadoras, agrupaciones artísticas y voluntarios que hicieron posible el encuentro.
En esta edición se sumaron el Gobierno de Monterrey, a través de la Dirección de Turismo es Cultura; el Festival Internacional de Santa Lucía; CANACO-SERVYTUR Monterrey y CANIRAC Nuevo León.



Veinte años acompañando a las familias regiomontanas
La celebración se realizó en el marco del vigésimo aniversario de Jardines de Juan Pablo, institución que impulsa iniciativas de responsabilidad social orientadas a promover la cultura, fortalecer la unión familiar y preservar las tradiciones.
Con siete ediciones, el Desfile de Calaveras “Regios hasta los Tuétanos” se ha convertido en un espacio de encuentro para distintas generaciones, donde el recuerdo de quienes partieron convive con la alegría de quienes mantienen vivas sus historias.
Entre catrinas, música y calaveras, la ciudad volvió a demostrar que sus raíces siguen latiendo de generación en generación.