El agua que sí existe… pero no llega a Ciénega de Flores
En Ciénega de Flores hay una pregunta que, lejos de desaparecer, cada día se vuelve más incómoda: si hay agua, como asegura Agua y Drenaje de Monterrey, ¿por qué las familias siguen sin recibirla de manera regular?
Este lunes, Eduardo Ortegón, director de Agua y Drenaje, acudió al municipio y aseguró que el problema no era la falta del vital líquido, sino el cierre de válvulas por parte de una empresa. También prometió que en los próximos días el servicio quedaría regularizado.
El discurso sonó contundente.
El problema es que la realidad no siempre respeta los discursos.
Tres días después, en colonias como Lomas de Ciénega y Pedregal de Ciénega, las familias siguen enfrentando problemas para tener agua en sus hogares. Y mientras el organismo operador habla de regularización, el municipio tiene que volver a recurrir a las pipas para atender una necesidad tan básica como indispensable.
Este jueves, el alcalde Miguel Quiroga, acompañado por Perla Cavazos, presidenta honorífica del DIF municipal, encabezó la entrega de agua en estos sectores, con apoyo de Protección Civil y de Grupo Trayecto.
Y aquí está el punto que no debería perderse entre declaraciones, explicaciones y deslindes:
llevar agua en pipas resuelve la emergencia, pero no resuelve el problema.
Una pipa puede llenar un tinaco. Puede ayudar a una familia a pasar el día. Puede evitar que una situación se convierta en una crisis mayor.
Pero no sustituye un servicio de agua potable funcionando con normalidad.
Porque los ciudadanos no necesitan explicaciones técnicas sobre válvulas. Necesitan abrir la llave y que salga agua.
Agua y Drenaje sostiene que existe disponibilidad del líquido y que el servicio será regularizado. El municipio, por su parte, asegura que continuará gestionando una solución.
Mientras tanto, quienes tienen que resolver el problema son las familias.
Son ellas las que tienen que almacenar agua, esperar pipas, modificar sus actividades y enfrentar diariamente una situación que, según la versión oficial, debería estar cerca de resolverse.
Por eso, más que nuevas declaraciones, lo que ahora se necesita son resultados.
Porque si el agua existe, que llegue.
Y si el problema son las válvulas, que se abran.
Y si el servicio quedará regularizado “en los próximos días”, entonces habrá que esperar que esos días no se conviertan nuevamente en semanas.
La pregunta sigue ahí, tan sencilla como incómoda: ¿Cuándo tendrán finalmente agua de manera regular las familias de Ciénega de Flores?
Porque en esta historia ya sobran explicaciones.
Lo que falta es abrir la llave y comprobar que el agua, efectivamente, está ahí