Los fichajes de Tigres y Rayados, cada vez más limitados, económicos y “al cuarto para las 12” ¿Por qué?
Limitado, timorato y en destiempo; así calificaría el mercado de fichajes de parte de los equipos regios. No buscaron en mercados fuera de Norteamérica, hicieron movimientos de último minuto —que parecieron forzados—, y Tigres hasta decidió “gastar” cero pesos en tres jugadores.
El Monterrey
Empecemos con el Monterrey, quienes estuvieron más tiempo fuera de competición y con un lapso más amplio para estructurar su mercado. Sin embargo, pese a la salida de Sergio Ramos, Alfonso Alvarado, Jordi Cortizo —además de la de Nelson Deossa hace seis meses y la sorpresa de Berterame— el entrenador Domenec Torrent decidió traer sólo a dos jugadores de bajo perfil.
Se trata Luca Orellano desde la MLS por tres millones de dólares y, desde Pachuca, Daniel Aceves, por apenas dos millones y un intercambio de jugadores.
En lo personal, no estoy en contra de los jugadores de bajo perfil que impulsan con orgullo más su fútbol por el equipo que representan, que el nombre en su espalda. Jugadores como Humberto Suazo, Nahuel Guzmán, Guido Pizarro, entre otros históricos, así llegaron a Nuevo León.
Pero debo resaltar el cambio drástico, del cual sólo el tiempo y el trabajo de Torrent nos dirán si será positivo o no, en cuanto a sus fichajes. En su momento trajeron a Oliver Torres, Sergio Canales, Nelson Deossa, Sergio Ramos; creo que, por fin, entendieron que valen más hombres que nombres en el campo.
Aceves no ha demostrado su mejor versión con el Monterrey y Luca Orellano no ha podido demostrar lo suyo debido al parón de selecciones. Habrá que esperar.
Por último, y no menos importante, se les viene encima a Rayados la salida de Germán Berterame —por 15 millones de dólares, de los cuales cerca de 5 aún serán destinados al Atlético San Luis— y ahora, si así lo considera el técnico español, deberá “correr” por un delantero clave antes del 9 de febrero. Una posición históricamente compleja para la institución.
Tigres
Y si el vecino gastó poco, los Tigres economizaron mucho más. Llegarán en calidad de préstamo Francisco Reyes y Rodrigo Aguirre, del Atlante y el América respectivamente; además del uruguayo César Araujo como agente libre. CERO pesos en transferencia por tres jugadores más sus sueldos.
Más allá de las críticas sobre traer refuerzos desde la Liga de Expansión, que si “la directiva chilanga” le está haciendo favores al club de sus amores, o que si llegan desconocidos, la realidad es una y muy grave: la economía del club no es la mejor.
Y ya lo dijeron sus directivos, “los recursos no son ilimitados”. No está para nada cerca aquella época donde se gastaban cerca de siete millones por ventana, se traían jugadores de renombre y todo parecía funcionar en la plantilla.
Ahora contaban con una plaza de extranjero durante un año y la cubrieron con un jugador que encontraron libre. También, la llegada de “El Búfalo” Aguirre no se ha concretado, misma que está condicionada a la salida de Nicolás Ibáñez, que esperan se dé en los próximos días.
En paralelo a estas negociaciones, la directiva felina “enflacó” su nómina, con la salida de Sebastián Córdova, Uriel Antuna, Javier Aquino, Fernando Tapia, Bernardo Parra, Eugenio Pizzuto y Eduardo Tercero.
Si todo sale conforme lo planeado, se habla de ocho bajas y apenas tres refuerzos, de los cuales dos no pertenecen al club.
El contraste con Brasil y la importancia de la Libertadores
Mientras los regios —y uno que otro equipo grande del país— batallan para concretar refuerzos, en Brasil se reportó el fichaje más caro en la historia de Latinoamérica. Se trata del jugador de la Premier League, Lucas Paquetá, por cerca de 49 millones de dólares al Flamengo.
El poderío del Brasileirao es impresionante. Hace años les ganan los fichajes a los de acá, como en su momento Luis Suárez, Memphis Depay; ahora contratan personajes que están a años luz de venir a México, como Neymar o Paquetá.
Y todo esto es gracias a la Copa Libertadores. Desde el 2019, los últimos siete campeones han salido de Brasil. Flamengo la ganó en 2019, 2023 y 2025; en 2021 y 2022 consiguió el bicampeonato el Palmeiras; también alternaron el Fluminense y el Botafogo. Ya ni siquiera los argentinos están cerca de competir.
Y por qué digo que es importante: el premio por ganar la Copa Libertadores es de más de 30 millones de dólares, por quedar subcampeón son 24 millones, mientras que en fases eliminatorias también se dan incentivos considerables.
Cabe recordar que Tigres, sólo por llegar a las semifinales de esta competición en 2014-2015, pudo gastar cerca de 20 millones de dólares en la llegada de André-Pierre Gignac del Marsella; Javier Aquino e Ikechukwu Uche del Villarreal, la joven promesa del Pachuca, Jurgen Damm; entre otros como Jairo González y Antonio Briseño.
Ahora, en México, si se aspira a “ser campeón de todo”, un equipo por la Liga MX podría hacerse de 5 millones, por la Liga de Campeones de la Concacaf cerca de 6 millones, y por la “espectacular” Leagues Cup alrededor de 3 millones de dólares, aun tomando en cuenta que algunas competiciones quitan mucho dinero en viajes, hoteles y centros de entrenamiento extras, mismos que no son reembolsados.
La falta de competitividad, dinero y, en general, retribució


