De una u otra forma los escenarios para Adrián de la Garza se van acomodando uno detrás de otro y en todos domina y se lleva los aplausos.
Ayer lo demostró en García, se apareció en el municipio para llevar una donación de agua a los vecinos necesitados y la gente se volcó en aplausos y gritos de emoción.
El alcalde de Monterrey se mostró como estrella de cine, bueno así lo trató la gente.
Pero esto no es nuevo, la semana pasada en un evento del PAN de Santa Catarina, ni siquiera se presentó, solo mandó un vídeo y la respuesta fue la misma.
Hace unas semanas en municipios de la periferia lo recibieron como si quisieran ser ungidos por el Batman Regio.
Adrián de la Garza se sigue saliendo con la suya, ha sido muy cauto en hablar de su futuro político que todos sabemos apunta a la gubernatura de Nuevo León y mientras otros, aspirantes se desgarran las vestiduras por ser tomados en cuenta, Adrián va en Caballo de Hacienda sin despeinarse, pero toma la delantera.
No sé si eso sea bueno o sea malo, pero eso está pasando silenciosamente.


