La última edición del Clásico Regio fue la más clara muestra de que ambos equipos regiomontanos no están en su mejor momento. Rayados no propuso absolutamente nada de fútbol y Tigres, como acostumbra, propone un juego ofensivo pero sin definición, ni atacantes de momentos importantes.
Tan mal estuvo el juego de los “nuevos regios” como Ángel Correa, Diego Laínez o Sergio Canales, que tuvo que llegar un “viejo lobo de mar” como André Pierre Gignac a meterle algo de emoción al asunto. Aquel partido se limita a eso, a lo histórico del francés.
Después de la pésima demostración de ambos equipos, se vino la debacle. En la Liga de Campeones de la Concacaf, los Rayados lograron “cruzazulearla” contra el Cruz Azul; luego de tener un partido dominado por 2-1, cometieron errores garrafales que provocaron penales, expulsiones y terminaron perdiendo por 2-3.
Finalmente en la Liga MX volvieron a perder la ventaja ante un equipo que luce sencillo como el FC Juárez. De ir ganando 2-0, concluyeron el encuentro dividiendo puntos con un resultado de 2-2.
Por su parte, Tigres, excusándose con que tuvieron que volar directo al partido, no metió ni las manos contra un Cincinnati que no desaprovechó su localía para golear 3-0 a los felinos. Ahora necesita hasta 4 goles y que no le anoten ninguno para avanzar de forma directa a la siguiente etapa del torneo.
Además, no pudieron contra uno de los peores equipos de la liga al quedar 0-0 ante el Querétaro en el Estadio Universitario. Tigres, al igual que en su derrota contra Pumas, Puebla, y en Estados Unidos, se vuelve a mostrar inoperante.
Los dos equipos regiomontanos se encuentran en graves problemas, con jugadores lesionados, expulsados, reciente cambio de entrenador, sin una idea de juego clara y mucho menos efectiva. Aún así, luchan por un lugar en liguilla.
Pero con equipos como Toluca o Cruz Azul liderando el torneo, nos demuestran que el proyecto de los equipos locales —si es que existe como tal un proyecto— no pinta para nada exitoso.
La selección mexicana
Si de por sí, la Selección Mexicana está para lograr absolutamente nada en el Mundial FIFA 2026, ahora suma una lista catastrófica de lesionados “prometedores” que ya no podrán ir al Mundial o que se encuentran en riesgo.
En la noche trágica de “Concachampions”, el que aspiraba a ser el arquero titular, Luis Ángel Malagón, se rompió el tendón de Aquiles; además, el centrocampista titular de la selección, Marcel Ruiz, sufrió una lesión por la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla.
Estos se suman a las bajas de Rodrigo Huescas y Luis Chávez —el ídolo mexicano en Qatar—, quienes también sufrieron la rotura de ligamentos de la rodilla. Además, Edson Álvarez tampoco ha podido ser convocado por su club y existe el riesgo de no recuperarse de cara al certamen.
Cabe recordar que también hay jugadores que se dan por sentados pero sufren de diversas molestias que podrían dejarlos fuera, tal como Alexis Vega, que recién volvió a las canchas pero no se encuentra en su mejor momento; también la pubalgia que sufren el joven Gilberto Mora y también César “El Chino” Huerta. Además de la fractura expuesta de tobillo que sufrió Jesús Orozco Chiquete.
Y podríamos seguir sumando a futbolistas lesionados pero que su proceso de recuperación indica que estarán en la Copa del Mundo como Santiago Giménez, Luis Romo, César Montes, entre otros.
México no tiene proyecto, jugadores competitivos, y ahora parece que ni siquiera jugadores constantes para lograr un papel decente en la Copa Mundial en casa. De hecho, ni siquiera han concluido las remodelaciones del Estadio Banorte para jugar de local en la capital.
Aunque sean partidos amistosos, la versión de México contra Portugal y Bélgica —que les adelanto será muy pobre— muy posiblemente sea la versión que veamos en el siguiente Mundial. Tal vez, sólo tal vez, los jugadores demuestren un poco más de “pasión”, aunque poco y más podrán hacer contra confederaciones mucho más preparadas en materia futbolística como la inglesa, argentina, española y un largo etcétera.





