El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, inauguró el proyecto “Sendero de color, camino seguro” en el cruce de las avenidas Aztlán y Esquisto, en la colonia San Bernabé, como parte de una estrategia para fortalecer la seguridad peatonal y recuperar el espacio público.
La intervención forma parte de un modelo de urbanismo táctico, desarrollado en conjunto entre el municipio, la organización Movimiento de Activación Ciudadana AC (MOVAC) y vecinos del sector, con el respaldo de Fundación FEMSA y Bloomberg Philanthropies, a través del programa “Arte en Asfalto”.
El proyecto permitió transformar uno de los cruces considerados más peligrosos del estado en un espacio más seguro, mediante la instalación temporal —principalmente con pintura— de extensiones de banqueta, islas peatonales, señalización horizontal y vertical y bolardos para proteger a peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
Durante la inauguración, el edil destacó que la movilidad segura es una prioridad para su administración, por lo que este tipo de intervenciones pueden servir como modelo replicable en otros puntos de la ciudad.
Por su parte, Jacobo Wapinski, presidente de MOVAC, subrayó que el objetivo de estas acciones es salvar vidas, destacando la importancia de la colaboración entre gobierno, sociedad civil e iniciativa privada.
Uno de los elementos distintivos del proyecto fue la incorporación de arte urbano, donde vecinos plasmaron flores en el pavimento como símbolo de una comunidad que “resiste, se transforma y florece”.
Previo a la intervención, las secretarías municipales realizaron trabajos de preparación del pavimento y señalización, mientras que durante cinco días más de 230 voluntarios participaron en la ejecución del diseño.
Entre los principales resultados del proyecto destacan:
- Recuperación de 2,455 metros cuadrados de espacio público
- Beneficio para más de 31 mil personas, incluyendo 9 mil niñas y niños
- Impacto en 41 planteles escolares cercanos
- Influencia en 17 rutas de transporte urbano
- Instalación de más de 85 señales horizontales
- Aplicación de mil metros lineales de pintura termoplástica
- Colocación de más de 300 dispositivos de control vial
- Renovación total de la señalización vertical
Además, se contó con la participación de la empresa Sherwin-Williams, que aportó la paleta de colores y los insumos necesarios para el proyecto.
Las autoridades informaron que este espacio será evaluado de manera continua para definir futuras intervenciones permanentes, con el objetivo de consolidarlo como una Zona Escolar Segura.







