Los resultados de la Encuesta de Expectativas Económicas de CAINTRA correspondientes a noviembre de 2025 muestran que el sector manufacturero de Nuevo León continúa enfrentando un entorno de contracción, principalmente en sus indicadores de producción.
El indicador de capacidad utilizada se ubicó en 43.06 puntos, registrando la mayor caída mensual frente a los 46.07 puntos de octubre. De igual forma, el índice de nuevos pedidos descendió a 41.65 puntos, colocándose como uno de los rubros más alejados del umbral de expansión (50 puntos).
La disminución en pedidos impactó directamente en el volumen físico de producción, que cayó alrededor de 1.4 puntos, para ubicarse en 43.44 unidades, así como en inventarios e importaciones, que también mostraron retrocesos durante el mes.
En contraste, el número de trabajadores presentó un ligero repunte de 0.61 puntos; sin embargo, el avance fue insuficiente para alcanzar niveles de expansión, al mantenerse por debajo de los 50 puntos.
En materia de precios, los encuestados reportaron una nueva contracción en los precios de sus productos, con un índice de 48.8 puntos, mientras que el precio de las materias primas se mantuvo en zona expansiva con 56.82 puntos, reflejando presiones en los costos de producción.
Respecto a la inversión, solo el 18% de las empresas manifestó haber invertido en maquinaria o equipo durante noviembre, cifra menor a la del mes previo y la segunda más baja del año.
Entre los principales obstáculos para la actividad empresarial, la actividad económica débil fue la opción más señalada, mencionada por más de la mitad de los encuestados, con un aumento de 9.3 puntos porcentuales respecto a octubre. El panorama político, aunque dejó de encabezar las respuestas, se mantuvo como un factor relevante con 43.3% de menciones.
Finalmente, la escasez de personal capacitado fue reportada por el 14.2% de las empresas, saliendo de los primeros lugares tras un año de alta incidencia, aunque continúa dentro del top 7 de obstáculos para el sector.
CAINTRA señaló que estos resultados reflejan los retos persistentes que enfrenta la manufactura estatal en el cierre de 2025, en un contexto de demanda débil y presiones en costos, que obligan a las empresas a mantener cautela en producción e inversión.





