El 2027 se metió hasta el Pleno del Congreso
El tercer año de la 77 Legislatura arrancó como era de esperarse: con protestas, negociaciones, cambios de posiciones y, para no variar, las primeras señales de lo que puede convertirse en la disputa por el poder en 2027.
Para llegar al Congreso hubo que sortear primero la protesta Trans instalada afuera del recinto legislativo, cuyos manifestantes tomaron la calle Matamoros. Algunos tuvieron que rodear la zona y otros, de plano, llegar a pie.
Pero lo interesante estaba adentro.
A temprana hora se eligió a la nueva presidenta de la Mesa Directiva: la perredista Perla Villarreal, quien encabezará los trabajos del Congreso en este nuevo periodo.
Mario Salinas se quedó con las ganas.
Aunque, bueno, quizá si hubiera tenido más de una reunión en la Comisión de Ciencia y Tecnología habría hecho más méritos.
También se concretó la llegada de Tomás Montoya como coordinador del Grupo Legislativo de Morena.
Al fin.
Después de dos meses de incertidumbre y de un Morena sin rumbo claro en el Congreso, el hijo de la exalcaldesa Cristina Díaz toma las riendas de la bancada.
Y antes de que comenzara la sesión, la biblioteca del Congreso se convirtió en una especie de sala de espera VIP. Algunos de los invitados de honor aguardaban ahí para entrar todos en bola.
Y vaya que hubo encuentros interesantes.
Ahí coincidieron dos personajes que difícilmente podrían ser considerados aliados: el pri-panista Adrián de la Garza y el emecista Mike Flores.
Se vieron, estuvieron cerca y, para fortuna de todos, el encuentro no pasó a mayores.
Pero el verdadero mensaje llegó cuando Adrián de la Garza apareció en el Pleno.
De inmediato comenzaron las porras:
“¡Adrián, gobernador!”
Y ahí cambió el ambiente.
Para emecistas y morenistas, aquello seguramente no fue precisamente música para sus oídos.
No fue un acto anticipado de campaña. Al menos formalmente.
Pero tampoco hay que ser demasiado ingenuos.
Porque cuando en el Congreso comienzan a aparecer porras, aspiraciones, alianzas, rivalidades y personajes que ya son mencionados rumbo al 2027, queda claro que la sucesión ya está ocupando espacio.
La 77 Legislatura todavía tiene trabajo pendiente.
Pero el 2027 ya tomó asiento.
Y parece que quiere quedarse hasta el último día.