Las olas de calor dejaron de ser fenómenos aislados y comienzan a convertirse en una nueva normalidad para millones de personas en Latinoamérica, advirtieron investigadores de la Universidad Espíritu Santo (UEES).
De acuerdo con el estudio, varias regiones tropicales ya registran índices de calor considerados peligrosos para la salud humana, especialmente en ciudades con alta humedad y poca infraestructura de adaptación climática.
En la costa ecuatoriana se han alcanzado temperaturas percibidas de hasta 44.75 °C, superando de forma constante el umbral de riesgo para la población.
Los especialistas explicaron que el principal problema no es solo el aumento de temperatura, sino la dificultad del cuerpo humano para enfriarse en ambientes húmedos, lo que incrementa el riesgo de golpes de calor, daños neurológicos e incluso la muerte.
El proyecto es encabezado por el investigador Iván Cherrez, quien monitorea el impacto del calor extremo en la salud y calidad de vida de la población.
Además, alertaron que países como México, Colombia y Perú también han registrado olas de calor prolongadas y temperaturas récord en los últimos años, en medio del avance del cambio climático.
Ante este panorama, recomendaron evitar la exposición solar entre las 10:00 y 16:00 horas, mantenerse hidratados y fortalecer medidas urbanas como la creación de áreas verdes y espacios de refugio térmico.



