La competencia empresarial en México ya no se mide solo en costos o expansión, sino en la capacidad de digitalizar activos, blindar operaciones y reducir el impacto ambiental en tiempo real. Bajo esta lógica, la empresa Ikusi inauguró nuevas oficinas corporativas en Monterrey, junto con un Centro de Demostración Tecnológico enfocado en impulsar la eficiencia operativa de las industrias.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, el país captó más de 36 mil millones de dólares en inversión extranjera directa en 2025, con el norte como uno de los principales beneficiarios del fenómeno de nearshoring, donde la digitalización, la ciberseguridad y la observabilidad tecnológica se han vuelto condiciones esenciales.
Innovación y competitividad
El nuevo espacio, de 1,200 metros cuadrados, incluye un área interactiva para visualizar soluciones tecnológicas que permitan a empresas de sectores como manufactura, retail y servicios financieros optimizar sus activos digitales y reducir costos operativos.
El director general de Ikusi, Iñaki Maiz, destacó que la clave está en la visibilidad de los procesos:
“La verdadera ventaja competitiva está en la visibilidad: saber qué está pasando en cada activo, en cada momento, y actuar antes de que un problema impacte la operación”.
Impacto en productividad
Estudios señalan que la adopción tecnológica puede aumentar la productividad entre 20% y 30%, mientras que la falta de monitoreo incrementa riesgos como fallas operativas, ciberataques y pérdidas económicas.
Por su parte, el director general de Ikusi México, Gustavo Valdez, subrayó que el enfoque es desarrollar soluciones personalizadas:
“Nuestro objetivo es co-crear servicios tecnológicos que permitan optimizar procesos, proteger actiivos digitales y adaptarse a un entorno en constante evolución”.
Monterrey, hub tecnológico
Con más de 200 ingenieros en la ciudad, Ikusi fortalece su presencia en un entorno que se ha consolidado como nodo estratégico de innovación, impulsado por la relocalización de cadenas de suministro.
Así, Monterrey continúa evolucionando de polo industrial a centro clave de transformación digital, donde la tecnología no solo mejora la eficiencia, sino que define la capacidad de crecimiento de las empresas.






