Tigres sufre, pero vuelve a ganar
Tigres volvió a respirar.
Después de cuatro partidos consecutivos sin conocer la victoria, los felinos encontraron finalmente el camino del triunfo al imponerse 1-0 al Puebla, en un partido trabado, de pocas emociones y que terminó resolviéndose desde el manchón penal.
El triunfo llegó en el momento que más lo necesitaba el equipo de Víctor Manuel Vucetich, que había caído 2-0 ante Bravos de Juárez en su partido anterior y atravesaba una complicada etapa en el Apertura 2026.
El primer tiempo fue prácticamente para el olvido.
Tigres tuvo la iniciativa, pero careció de claridad en los últimos metros. Puebla tampoco consiguió generar peligro constante y los minutos transcurrieron entre posesiones estériles, pases laterales y pocas aproximaciones capaces de levantar a la afición en el Estadio Universitario.
El marcador se mantuvo 0-0 al descanso, con los arqueros prácticamente como espectadores.
La historia cambió en el complemento.
Una mano de Facundo Almada dentro del área terminó provocando la intervención del VAR y el señalamiento de penal para Tigres.
Entonces apareció el hombre que se ha convertido en una de las principales armas ofensivas de los felinos.
Juan Brunetta tomó el balón, cobró desde los once pasos y mandó la pelota al fondo de las redes para poner el 1-0.
El argentino volvió a ser protagonista. Antes del encuentro, Tigres presumía que Brunetta había participado directamente en siete de los nueve goles que el equipo había marcado en el torneo, entre anotaciones y asistencias.
Con la ventaja, Tigres intentó controlar el partido y Puebla buscó reaccionar, pero el encuentro mantuvo la misma tónica: pocas emociones y escasas oportunidades claras frente a las porterías.
Al final, el 1-0 fue suficiente.
Tigres consiguió tres puntos que valen mucho más que el espectáculo ofrecido durante los 90 minutos: significan cortar una racha de cuatro encuentros sin ganar y darle un respiro a Vucetich en el banquillo.
El triunfo también confirma el peso que Brunetta está teniendo en este equipo. El argentino volvió a aparecer cuando Tigres más lo necesitaba y terminó inclinando un partido que parecía condenado al empate.
Para Vucetich, la victoria representa su segundo triunfo desde que tomó el mando de Tigres, acompañada por tres empates y una derrota en sus primeros cinco partidos al frente del conjunto universitario.
Tigres no brilló. No convenció del todo. Pero esta vez consiguió lo que más necesitaba: ganar.