El presidente del PRI en Nuevo León, José Luis Garza Ochoa, denunció que la designación de nuevos consejeros en el Instituto Nacional Electoral no fue un proceso democrático, sino una imposición del oficialismo para controlar al árbitro electoral.
“Morena no quiere un INE autónomo, quiere un INE a modo. Lo que no pudieron ganar con confianza ciudadana, hoy lo quieren asegurar desde el escritorio”, afirmó.
Señaló que imponer consejeros sin consenso rompe con la esencia del órgano electoral y pone en riesgo la equidad de las elecciones, al convertir a la autoridad en una extensión del poder.
“Un árbitro que le responde al gobierno deja de ser árbitro. Así de claro”, sostuvo.
Garza Ochoa advirtió que esta decisión debilita la democracia y afecta la confianza ciudadana, al generar dudas sobre la imparcialidad de los próximos procesos electorales.
“Cuando el gobierno decide quién organiza las elecciones, la democracia deja de ser pareja”, puntualizó.
Finalmente, reiteró que el PRI votó en contra de esta medida y que defenderá el voto rumbo a 2027.
“No vamos a quedarnos callados frente a un intento de controlar la democracia. Vamos a defender cada voto”, concluyó.





