Las afectaciones registradas en distintos municipios de Nuevo León tras las lluvias de las últimas horas reabren una discusión necesaria sobre la planeación, la prevención y la infraestructura pública, afirmó el senador Waldo Fernández.
“Las lluvias son inevitables; la falta de planeación no”, expresó el legislador al referirse a los daños y complicaciones provocados por las precipitaciones recientes en la entidad.
A juicio del senador, la capacidad de un gobierno no se mide en los momentos de celebración, sino cuando enfrenta situaciones que ponen a prueba su planeación, su infraestructura y su capacidad de respuesta.
“Las lluvias no crean los problemas; exhiben los problemas que ya existían. Cuando vemos inundaciones, cierres viales o daños a la infraestructura, también vemos el costo de la improvisación y la importancia de planear con seriedad el futuro de Nuevo León”, señaló.
Fernández sostuvo que los hechos registrados en las últimas horas deben abrir un debate sobre la capacidad que tiene el estado para anticipar riesgos, planear su crecimiento y responder a los desafíos que enfrentará en los próximos años.
“Los gobiernos se prueban cuando llegan los problemas. La mejor manera de proteger a las familias ante cualquier riesgo es planear con visión de largo plazo y tomar decisiones que preparen a Nuevo León para los retos que vienen”, concluyó el senador.
El legislador enfatizó que la prevención y la inversión en infraestructura estratégica son fundamentales para reducir el impacto de fenómenos climáticos y garantizar la seguridad de las familias nuevoleonesas.






