Ante las reacciones de malestar por los amparos otorgados a Samuel García por parte de una magistrada y una jueza, el riesgo de caída por extralimitarse es real y el Congreso ya lo pelea.
Y todo ese blindaje pudiera invalidarse y dejar al Gobernador de NL desprotegido para enfrentar los juicios políticos iniciados.
Lo cierto es que el blindaje a favor de Samuel está en la cuerda floja y el amparo puede ser revocado.
El Congreso de NL contraataca al señalar que la Corte y los juzgados se exceden al revisar actos soberanos del Legislativo.
Los amparos se pueden caer por tres vías: queja, recurso de revisión y la alta probabilidad de que la Corte admita la queja.
De cualquier manera, Samuel todavía no puede cantar victoria.
Si el Pleno de la Corte cambia de criterio y dice que los juicios políticos no admiten suspensión, el semáforo judicial dice que existe riesgo de que el amparo caiga.
Por José del Real



