Ante el aumento de conflictos y agresiones derivados de hechos de tránsito, la diputada local del PRI, Armida Serrato Flores, propuso establecer terapias obligatorias para conductores que incurran en comportamientos violentos.
La legisladora planteó reformas a la Ley de Justicia Cívica y a la Ley de Movilidad Sostenible, de Accesibilidad y Seguridad Vial, con el objetivo de que los municipios y la Secretaría de Salud estatal coordinen programas de rehabilitación psicosocial y atención de salud mental.
Serrato señaló que Nuevo León ocupa el primer lugar nacional en siniestros viales, de acuerdo con datos del INEGI, y advirtió que algunos conflictos tras accidentes han escalado hasta riñas y amenazas con armas.
La iniciativa contempla que los hechos de tránsito relacionados con conductas violentas sean considerados dentro de la justicia cívica, de manera que las sanciones puedan acompañarse de medidas de prevención y rehabilitación.
“Estas personas llegan a la autoridad competente, pero no precisamente por el choque, sino por haber atentado contra la seguridad de la otra persona. Por eso considero que debemos atender el problema desde una perspectiva más sensible: la salud mental”, afirmó.
La diputada sostuvo que el objetivo no es únicamente castigar, sino dar seguimiento a las conductas agresivas para evitar que, después de una multa o reparación del daño, el problema vuelva a repetirse.