El Congreso de Nuevo León aprobó una reforma impulsada por el diputado del PAN, Miguel Lechuga, para regular la cancelación, suspensión o fusión de rutas de transporte público, garantizando la participación ciudadana y la continuidad del servicio.
La iniciativa adiciona el Artículo 69 Bis 1 a la Ley de Movilidad, estableciendo que cualquier modificación en rutas deberá cumplir con una serie de requisitos obligatorios, con el fin de proteger el derecho a la movilidad de los usuarios.
Entre los puntos clave destacan:
- Dictamen técnico-operativo que evalúe tiempos de espera, demanda y disponibilidad de unidades
- Consulta ciudadana obligatoria en las zonas afectadas, con resultados determinantes
- Garantía de continuidad del servicio, evitando afectaciones en frecuencias y cobertura
- Implementación de rutas alternas, con características equivalentes y aviso previo de al menos 15 días
La reforma también aplica para sistemas como el Sistema Estatal de Transporte Metropolitano y el Sistema Estatal de Transporte de Ruta Alimentadora.
El legislador señaló que esta medida busca evitar decisiones unilaterales que afecten a la ciudadanía, como la eliminación de rutas sin previo aviso.
“No se puede seguir tomando decisiones sin escuchar a la gente. Si van a cambiar rutas, deben demostrar que no afectarán a los usuarios y ofrecer alternativas”, expresó.
Además, se establece que cualquier modificación que no cumpla con este procedimiento será considerada una afectación grave, lo que podría derivar en sanciones.
El dictamen fue aprobado por mayoría con 21 votos a favor, marcando un paso hacia un sistema de transporte más transparente, planificado y centrado en las necesidades de la ciudadanía.





